
Cerco sanitario en la provincia de Talagante: Protocolos de sacrificio y cuarentena se activan tras confirmarse influenza aviar
Lo que comenzó como una vigilancia preventiva en humedales se transformó, este miércoles 25 de marzo, en una crisis de alcance internacional para el mercado chileno. El Servicio Agrícola y…
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Talagante.
Lo que comenzó como una vigilancia preventiva en humedales se transformó, este miércoles 25 de marzo, en una crisis de alcance internacional para el mercado chileno.
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmó el hallazgo del virus H5N1 de alta patogenicidad en un plantel industrial de aves de postura en la comuna de Talagante, sería en el límite con El Monte.
La noticia no solo afecta la producción local, sino que ha provocado un efecto dominó inmediato: la suspensión total de la certificación para exportar aves y productos derivados.
La confirmación del brote llegó tras semanas de tensión, en las que el virus se movía de forma errática por el mapa nacional, afectando únicamente a aves silvestres y pequeños gallineros de traspatio en zonas como El Yali o Magallanes.
Sin embargo, el ingreso del patógeno a un centro de producción a gran escala en la Región Metropolitana obligó a las autoridades a notificar de urgencia a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), cerrando, por ahora, las fronteras comerciales.
Dentro del plantel afectado, el protocolo es drástico y sin margen de error. El SAG lidera las faenas de sacrificio sanitario y el establecimiento de un anillo de cuarentena estricto para encapsular el virus.
Pese a la gravedad de la medida, el gremio avícola intenta transmitir calma, asegurando que Chile llega a este 2026 con una “coraza” institucional más robusta que en crisis anteriores.
Hoy, la bioseguridad es una obligación legal y existen seguros estatales para amortiguar el impacto económico en los productores.
En las mesas de los hogares, sin embargo, el mensaje de salud pública es prioritario.
Las autoridades sanitarias han sido tajantes al explicar que no existe riesgo en el consumo de huevos o carne de ave, ya que el contagio requiere un contacto estrecho y directo con ejemplares enfermos o sus fluidos.
El foco de la vigilancia se desplaza ahora a la detección temprana: cualquier ave con plumaje erizado, movimientos erráticos o coloración azulada en sus crestas debe ser reportada de inmediato al Centro de Atención Usuaria 22 345 1100, evitando siempre la manipulación directa para cortar la cadena de transmisión.
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