En el marco de las acciones preventivas ante la proximidad de la temporada invernal, se llevó a cabo, esta mañana, el primer Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) nacional de preparación.
La instancia, liderada por el biministro de Interior y SEGEGOB, Claudio Alvarado, junto a los ministerios sectoriales y el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), tuvo como objetivo coordinar las capacidades estatales y municipales frente a los pronósticos meteorológicos derivados del fenómeno de El Niño.
Las proyecciones técnicas anticipan un escenario complejo para las próximas semanas, lo que activó una mesa de trabajo multisectorial destinada a mitigar los efectos de las precipitaciones en la zona centro y sur del país.
Durante el encuentro, las autoridades recibieron un informe técnico detallado sobre el comportamiento climático esperado.
El biministro del Interior y SEGEGOB, Claudio Alvarado, explicó el alcance del fenómeno y las zonas territoriales donde se prevé un mayor impacto.
Frente a este panorama, Alvarado destacó que se está implementando un trabajo conjunto con los municipios para optimizar los recursos logísticos.
Por su parte, la directora nacional de SENAPRED, Alicia Cebrián, entregó el balance de las acciones de mitigación que el organismo ha desarrollado en el territorio nacional, abarcando una cobertura que se extiende más allá de la zona de afectación directa de las lluvias inmediatas.
Cebrián detalló que estas labores de preparación se han ejecutado en 334 municipios distribuidos entre las regiones de Antofagasta y Magallanes.
Finalmente, la titular de SENAPRED enfatizó la importancia de complementar la gestión institucional con la preparación a nivel residencial, señalando que las contingencias se enfrentan de manera eficiente mediante la coordinación del sistema público y la colaboración de la población civil.
En conclusión, la activación de este primer COGRID nacional refleja un esfuerzo del Estado por adelantarse a los efectos del fenómeno de El Niño mediante una estrategia coordinada entre ministerios, más de 300 municipios y la fiscalización de los servicios básicos.
Sin embargo, las autoridades enfatizan que la efectividad de este plan invernal no depende solo del despliegue institucional, sino también de la prevención activa y la corresponsabilidad de cada familia en sus propios hogares.