Durante el procedimiento, los funcionarios incautaron un total de 2.080 unidades de estos productos, los que eran ofrecidos al público sin autorización sanitaria ni respaldo de origen.
El sujeto fue puesto a disposición de la justicia, mientras se desarrollan las diligencias correspondientes para determinar el alcance de la actividad ilícita.
Desde Carabineros señalaron que este tipo de fiscalizaciones continuará de forma permanente, considerando los riesgos asociados a estos productos, cuya composición es desconocida.
Análisis realizados a este tipo de cigarrillos han detectado la presencia de tabaco de baja calidad y microplásticos, lo que representa un riesgo significativo para la salud de quienes los consumen.
El operativo se enmarca en los controles destinados a combatir el comercio ilegal y resguardar la salud pública en espacios de alta concurrencia