Durante este fin de semana, diversas comunas de las provincias de Melipilla y Talagante fueron escenario de la tradicional fiesta de Cuasimodo, una de las expresiones religiosas más arraigadas del mundo rural chileno, cuyo principal objetivo es llevar la comunión a personas enfermas o postradas en sus hogares.
La actividad, que se remonta a los primeros años de la República, convocó a jinetes, ciclistas y fieles que acompañaron el recorrido del Santísimo Sacramento por distintos sectores, manteniendo viva una práctica que combina fe, identidad local y participación comunitaria.
En la comuna de Isla de Maipo, el sacerdote César Campos detalló el desarrollo de esta celebración en el territorio, indicando que el recorrido se efectuó el domingo pasado en el sector de La Islita, continuó este fin de semana en el centro de la comuna y finalizará el próximo domingo en San Antonio de Naltagua.
El religioso valoró la convocatoria y destacó el compromiso de las comunidades en cada jornada, subrayando la importancia de esta tradición que permite acercar la eucaristía a quienes no pueden asistir a los templos.
Por su parte, el concejal Jorge Alfaro también se refirió a la actividad, calificándola como una instancia significativa para la comuna y resaltando la alta participación de vecinos que acompañaron el paso del Santísimo.
El edil agregó que la comunidad mantiene una profunda devoción, lo que se refleja en la organización y el respeto con que se desarrolla cada recorrido.
La fiesta de Cuasimodo continuará desarrollándose en distintos sectores rurales durante las próximas semanas, reafirmando su vigencia como una de las tradiciones religiosas más representativas de la zona central del país.