La suspensión de clases en establecimientos municipalizados de Talagante durante esta jornada generó polémica luego de que la SEREMI de Salud y la SEREMI del Medio Ambiente señalaran que el humo proveniente del incendio en la empresa Pinto-Piga, en El Monte, no reviste características tóxicas ni representaría un riesgo directo para la salud de la población.
La medida fue adoptada por la Corporación Municipal de Talagante (CORPOTAL), sostenedora de los colegios públicos de la comuna, encabezada por el alcalde Sebastián Rosas, quien defendió la decisión argumentando falta de claridad oportuna por parte de la autoridad sanitaria respecto a la peligrosidad del humo.
Según explicó el jefe comunal, existió una comunicación tardía desde la SEREMI de Salud, la cual, según indicó, se concretó recién cerca de las 21:30 horas de la noche anterior, cuando la situación ya había generado preocupación entre la comunidad educativa.
Rosas sostuvo que la determinación no fue sencilla, pero respondió a condiciones ambientales adversas registradas durante la jornada previa. “El aire era irrespirable en Talagante”, afirmó, subrayando que su deber como autoridad es prevenir eventuales riesgos para la salud de estudiantes y funcionarios.
Asimismo, cuestionó las recomendaciones entregadas por la SEREMI de Salud, que incluían la instalación de toallas húmedas en ventanas y el uso de sistemas de aire acondicionado en las salas, indicando que no todos los establecimientos cuentan con estos sistemas, lo que dificulta la aplicación efectiva de dichas medidas.
Respecto a la continuidad de la suspensión de clases, el alcalde señaló que no existe aún una definición, ya que la situación será evaluada en función del avance del incendio y el comportamiento de la nube de humo en las próximas horas.